EL ARTÍCULO DE LA SEMANA: La comunicación, ese líquido amniótico

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EL ARTÍCULO DE LA SEMANA: La comunicación, ese líquido amniótico

bebé en el interior del útero materno

Yolanda Zubillaga Mendive

A estas alturas de la jugada, me atrevo a asegurar que todos los profesionales de la Gestión de Personas y directivos en general saben que la comunicación es clave en las empresas. Sin embargo, la experiencia pone de manifiesto que es una especie de frase hecha, bienintencionada, que sólo en ocasiones se persigue con determinación. Me recuerda a los típicos refranes con los que la mayor parte de las personas coinciden: “Quien siembra tormentas, recoge tempestades”, “Haz el bien y no mires a quien” o “El sentido común es el menos común de los sentidos”.

persona hablando a una lata con una cuerda, como los teléfonos de los juegos infantilesEn las organizaciones dedicamos recursos de todo tipo a la definición de planes de desarrollo, selecciones profesionales, políticas retributivas coherentes y apoyadas en softwares de gestión, identificaciones de competencias clave, evaluaciones de equipos, etc. Pero la comunicación interna la abordamos casi de forma espontánea, en ocasiones como una lluvia de iniciativas inconexas y sin un objetivo específico, ni una planificación realista.

La comunicación es como el líquido amniótico que abraza al bebé en el vientre materno. Una sustancia que aporta oxígeno y nutrientes, transparente, que no se puede tocar, pero que impregna toda acción y reacción de las personas.

Cuando decidimos incorporar a un profesional externo a la compañía o abrir una promoción interna, la comunicación supone un elemento crítico. ¿Reflexionamos adecuadamente de cómo informamos del puesto?, ¿cómo nos comunicamos con su responsable para comprender las características y particularidades del mismo?, ¿cómo trasladamos a la organización la trascendencia y las exigencias de ese puesto?, ¿cuál es la imagen de la empresa que mostramos al exterior, si publicamos un anuncio?

En el Plan de acogida: ¿qué información proporcionamos al recién incorporado? ¿nos aseguramos de que comprende el contexto de la compañía, las funciones de su puesto, la cultura de la empresa?, ¿nombramos un mentor que le acompañará durante los primeros meses para compartir información no explícita, que le ayudará a una integración más rápida y eficaz? La estadística apunta que durante el primer año de la incorporación de una persona se produce el mayor número de bajas voluntarias.

Dicen que los profesionales no se van de sus empresas, se van de sus jefes. Desde el departamento de Gestión de Personas podemos ayudar a que directivos y mandos sean conscientes de la relevancia de una comunicación honesta, eficaz, equilibrada, con feedback y en el momento oportuno. Esta competencia puede trabajarse y para iniciarse en esta senda, resulta útil obtener una foto de cómo nos ven los otros para poder evolucionar. Es decir, se puede evaluar.

La opinión de otras personas al mismo nivel, de otros departamentos, resulta clarificadora y, si nos atrevemos preguntando lo mismo a nuestros equipos, la foto global será aún más nítida.

La comunicación podría definirse como la capacidad de escuchar, preguntar, expresar conceptos e ideas de forma efectiva, así como la de utilizar los canales y herramientas adecuados para establecer relaciones mutuamente beneficiosas.

Estos serían algunos comportamientos observables de la comunicación, que se pueden evaluar en la empresa (por parte de uno mismo, algunos pares, su responsable directo e incluso suHombre alarmado con teléfono y mano a la cabeza.Sobreescrito "More transparency" equipo):

  • Con sus argumentos convence a sus compañeros de trabajo.
  • Escucha activamente otros planteamientos.
  • Se expresa de forma clara y apropiada según el colectivo al que se dirige.
  • Cuenta con una red de comunicación informal clave en el entorno laboral que le aporta otras perspectivas.
  • Es capaz de comunicar temas complejos o sensibles, a diferentes personas y distintos contextos.

Los planes de desarrollo suenan como algo estimulante…si yo soy uno de los invitados. Pensar en cómo trasladar esta noticia en la empresa ayuda a crear una imagen de transparencia y a reducir conflictos. No hay nada peor que los empleados conozcan detalles de su compañía fuera de ésta o por comentarios de compañeros o incluso noticias en los medios.

conexiones ordenador

Para evitar malestares, quejas o crisis, la mejor receta consiste en definir el objetivo de comunicación interna desde la dirección general y planificar las iniciativas implicando a sus responsables. Lo de siempre: tomando las riendas y no dejando que algo tan relevante en las empresas fluya sin control y, a veces, sin mucho sentido.

 

Yolanda Zubillaga Mendive

https://www.linkedin.com/in/yolanda-zubillaga/