EL ARTICULO DE LA SEMANA: Las Personas, motor y corazón de las empresas

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EL ARTICULO DE LA SEMANA: Las Personas, motor y corazón de las empresas

Siluetas de personas en la cumbre de una montaña con los brazos levantados

Las personas son el motor, el corazón de las empresas, sin ellas ninguna empresa puede funcionar, ningún proyecto se llevaría a cabo.

 

Lo que hay que tener claro es que hay que cuidar ese motor y generar las condiciones necesarias para su óptimo funcionamiento. Las personas no pueden rendir bien cuando están bajo altos niveles de estrés, se sienten sobrecargadas, tienen una exigencia demasiado elevada o están bajo situaciones de miedo o incertidumbre.

 

¿Qué pueden hacer las empresas para generar entornos positivos en los que desplegar todo el talento de sus empleados y empleadas? Pueden trabajar en generar los siguientes entornos:

 

  • Entornos de confianza; aquellas empresas donde existe un ambiente de confianza, donde se pueden expresar abiertamente tanto las fortalezas como las debilidades que se tienen, donde las personas se pueden mostrar vulnerables, se puede pedir ayuda, y hay una sensación de seguridad, son empresas más innovadoras, adaptables, cohesionadas y productivas.
  • Entornos en los que se fomenta el bienestar; cuando las empresas se preocupan y fomentan la felicidad, aumentan su capacidad para atraer y fidelizar el talento, contarán con un equipo más comprometido e implicado con los objetivos del negocio. 
  • Entornos en los que se practica el reconocimiento; son empresas que valoran no solo los logros, sino también el esfuerzo, en las que se agradece y se reconocen las aportaciones individuales y grupales, a cambio obtienen una mayor satisfacción y motivación intrínseca de las personas.
  • Fomentar las conductas de apoyo y el trabajo en equipo; somos seres sociales, cuando nos ayudamos se generan vínculos más estrechos, aumenta la empatía y el compromiso colectivo y es más fácil que se realicen “sacrificios” por el bien de la organización.

 

 

Cuando las organizaciones incluyen estos aspectos en su estrategia, cuando trabajan y velan por la construcción de estos entornos y se implican en una cultura del bienestar, obtienen grandes beneficios y aunque es la dirección quien que debe impulsar estas iniciativas, una vez implantadas todas las personas de la organización pueden ser una parte activa en la consecución del desarrollo y mantenimiento de estos ambientes.

Todas las personas podemos, y debemos, aportar nuestro granito de arena. Al fin y al cabo, la cultura de la empresa es lo que se hace en ella en el día a día, son las formas de actuar pensar y sentir de las personas que conforman la organización.

 

Las empresas y organizaciones deberían tener claro que si siembran bienestar, cosecharán beneficios a todos los niveles.

 

 

Anaret Fernández

Psicóloga Formadora y Consultora

Creatalent - Departamento de Personas

www.creatalent.eu